Opinion

Saber demasiado…

No toda la información que se encuentra en la red es fiable, hay quienes escriben lo primero que se les viene a la cabeza y sin constatar lo que redactan proceden a publicar, demostrando con esta actitud la poca seriedad con la que se tratan los temas y generando una cadena de errores que, al crecer, dificultan el separar lo serio de lo improvisado.
En la red de redes existen un sin número de datos sin ser contrastados, es trabajoso verificar si son fidedignos, existen páginas que se dedican a reproducir contenidos cambiando simplemente algunas nimiedades que incluyen el nombre del autor.
En el ordenador, cuando queremos saber algo, sólo tenemos que escribir alguna palabra del tema que estamos investigando. El buscador nos da la información que hay en relación a ese asunto: nos da fechas, nos brinda resúmenes y diversas soluciones. Muchos de esos resultados no los revisamos porque siempre nos quedamos con los primeros enlaces, no obstante, nada nos asegura que todo lo que nos proporcione sea cierto. Esto sucede porque tenemos una fe ciega en la palabra escrita, de eso se aprovechan los libelos con sus mentiras y trampas. En la prensa digital y escrita se ven intereses que pugnan por hacerse de un espacio de poder, a veces tienen que escribir para agradar, para ser un instrumento útil del centro que detenta el poder. En este caso la independencia es un bien en extinción, incluso los que se dicen independientes, son condicionados por el medio en el que escriben, la línea editorial, el público y más elementos que se encuentran de forma anexa -pueden hacerte querer al asesino y hacer que odies a la víctima-. En este aspecto, la independencia de nuestras ideas es limitada por las construcciones ideológicas, no existe un ser que exprese sus ideas de forma pura y ponga en práctica el nivel cero de la escritura, es decir, expresar las ideas de forma liberada de cualquier condicionante, el fin es informar, se mueve dentro de los márgenes de las ideas del que redacta. Una de las cosas de las que se aprovechan es del poco tiempo que le dedicamos a leer, en este caso a leer noticias. Saben que la mayoría de personas sólo se fijarán en el titular, pocos analizarán la noticia y quien lo haga se dará cuenta de que en muchos casos no se desarrolla nada del asunto en el contenido de la misma. Sin embargo, los escritos que sirven para hacer estudios y realizar trabajos de investigación que se encuentren en internet no son del todo confiables, debemos de dudar de todos los escritos con los que nos crucemos, incluso de los que presenten citas, porque lo de citar, por citar, es un artificio que utiliza el escritor para dar validez a su texto -en la literatura funciona como un dispositivo de ficción-.
El mundo informático se ha convertido en un manantial de sabiduría, nos ahorra trabajo y esfuerzo para conseguir apuntes, lo que en cierta forma está bien, nos ahorra el memorizar contenidos innecesarios. La época en la que uno era sabio por acumular conocimientos enciclopédicos ha pasado, ese esfuerzo que antes nos requería tiempo, ahora puede ser invertido en otras actividades, pero no debemos de perder de vista, que no toda la información de la red es válida, tenemos que tener el suficiente pensamiento crítico para poder discriminar entre lo válido o lo inútil, para eso debemos contrastar las veces que sean necesarias la información que encontramos, no obstante, entre más sé, sé que no sé nada.

Mitchel Ríos