Creatividad

Por Ocio

Trató de memorizar una idea genial para escribir, porque en ese momento no tenía en dónde anotarla. No sería difícil, pues tenía facilidad para recordar las cosas, además, si era tan excelsa, perviviría a las actividades del día. Con esto en mente concluyó la jornada, pero al sentarse a desarrollar la ocurrencia le fue imposible dar con ella. Un gran texto se había perdido.
Esta no era la primera vez que le ocurría, sentir que tenía algo bueno entre las manos y luego no acordarse. Era iluso al pensar que un ente tan delicado sobreviviría al trajín del estrés y la presión, tal vez, si no estuviera metido en otros asuntos y se dedicara al ciento por ciento a escribir, tendría la posibilidad de hacerse nuevamente con aquella idea olvidada. No podía dedicarle todo el tiempo que deseaba a lo que le reconfortaba.
Se lamentaba por la poca dedicación a causa del cansancio. Terminaba molido la jornada y cuando se sentaba a escribir se sentía sin las fuerzas necesarias como para dar muestras de su arte, por eso tenía que conformarse con lo que le era posible sacar a la luz, no era lo mejor, pero, por lo menos, tenía una pequeña opción de demostrar algo de lo que guardaba en su interior, aunque de manera mermada.
Ante tal incertidumbre, la de sentirse agobiado a la hora de intentar recordar lo que se le ocurría, intentó desarrollar esas representaciones conforme le iban llegando. Sí estaba en medio de una reunión pensaba en como escribiría su texto, en su cabeza cogía forma, de tal modo que, al desocuparse, transcribía todo como si fuera un amanuense.
A veces, cuando estaba rellenando hojas de cálculo, por momentos aparcaba el trabajo y se dedicaba a deambular en su universo escrito. Al inicio era un poco lento, se le trababan las teclas, más cuando comenzó a pillarle el tranquillo, le resultó asequible.
Pero seguía pensando en esas ideas que se iban para no volver, cuando le sobrevenían pensaba en que tenían recorrido, con darles un poco de sustancia, sentido y hacerlas legibles, bastaría —se decía—, requerirían poco tiempo para ser escritas, venían hechas a la medida de lo que quería plasmar.
Si hubiera alguna forma de ir volcando sus elucubraciones a un soporte que guardara la información sería más simple, pensó en la hoja de apuntes del móvil, pero eso era invertir el tiempo en vano, se le daba mal escribir en un trasto tan pequeño, podría hacerse con uno más grande, pero a él le parecía innecesario, si tenía teléfono era por obligación, por motivos laborales, en pocas palabras, no sufría nomofobia.
También había la opción de que apuntara todo en hojas de papel (a la vieja usanza), pero lamentablemente terminaban en la basura, en varias oportunidades, al dejarlas desperdigadas en su escritorio, la encargada de la limpieza las depositaba en la papelera (no les daba el valor que se merecían), tenía la mala costumbre de no preguntar antes de tirar las cosas, por eso antes de meterse en una discusión de la que no sacaría nada provechoso, se decantó por abandonar lo de escribir a mano alzada, tendría que buscar otras opciones, dedicarle otros soportes, pero descartado el papel y el móvil, le quedaban pocos.
Fue así como decidió escribir en tanto su trabajo le diera tiempo, abrir y cerrar ventanas era la única traba, pero con práctica se iría solventando. Quería trasvasar sus ideas geniales sin la pérdida de tiempo de ir recordándolas durante el día y que se perdieran partes en el transcurso.
Sin embargo, en ocasiones, cuando quería ponerse a redactar tenía demasiada carga de papeles, rellenar formularios, fichas e imprimir documentos, sin duda, tenía la sensación de que todo se confabulaba en contra de su arte.
Aún así, se sentía reconfortado, no todos podían dedicar tiempo a una actividad solo por puro gusto, aunque eso de cambiar de una idea a otra, estar todo el día con números y pasar a letras, era un coñazo. Por lo demás, comenzó a coger ritmo, escribía y sumaba, sumaba y escribía, rellenaba folios y escribía, así se fueron sucediendo sus días hasta que comprendió que era la única manera de dedicarle tiempo a esa actividad.