Reseñas

Paseando por Cinco Esquinas

La novela nos narra hechos que se desarrollan entre los últimos años de la dictadura de Alberto Fujimori y los primeros años del gobierno de Alejandro Toledo. No es un libro que critique a ese régimen, simplemente es una excusa para el desarrollo del relato. El autor ubica su narración en un momento de la historia y echa mano de algún personaje real para darle cierta verosimilitud a lo que está contando.
Nos narra tres historias distintas: la historia del grupo de empresarios, la historia del pasquín Destapes y la historia del viejo Declamador, inmersos en un juego que es manipulado desde las sombras por el Doctor.
Con una inventiva peculiar Rolando Garro utiliza su revista para calumniar y enredar a la gente que no cae en su juego, como muestra, con sus mentiras destruye la carrera televisiva en ciernes del viejo Poeta. Con el ansia de engrandecer la publicación que dirige chantajea a Enrique Cárdenas, en consecuencia, al transgredir las normas del espacio es castigado y termina siendo asesinado. El Doctor le aconsejó no meterse con uno de los dueños del Perú porque debemos conocer nuestros límites y con quienes podemos tratarnos de tú a tú.
La novela se sitúa en los años noventa. Años de corrupción impune porque los que conducían el País daban luz verde a un sinfín de tropelías. En esa época se creaban diarios con el único fin de calumniar a los rivales políticos del gobierno. Dirigían la línea editorial de los mal llamados Diarios Chicha y la pagaban con dinero del tesoro público.
No es la mejor novela que he leído de Mario Vargas Llosa, considero que sus mejores novelas son cuatro: La ciudad y los perros, La casa Verde, Conversación en la Catedral y La guerra del fin del mundo, porque en ellas utiliza técnicas novedosas e importa modelos literarios de: Flaubert (estética), Faulkner (método) y Sartre (visión existencialista del mundo), que enriquecen a las letras hispanas. Sin embargo, tiene elementos que hacen que sea un buen libro, la narración es ágil, como lector me gustan los libros en donde fluyan las palabras y no te entrampen en giros sin sentido, los diálogos son pocos, el narrador aparece y desaparece, no es un narrador omnisciente, la narración es lineal y la sucesión de hechos se dan con un ritmo pausado.
Las similitudes de los personajes que aparecen en esta obra con personajes de otras de sus novelas es llamativa, Rolando Garro es parecido al Sinchi de Pantaleón y las visitadoras, el empresario Enrique Cárdenas se asemeja a Fermín Zavala, Juan Peineta con Santiago Zavala, La musa y Queta con Chabela y Marisa y El Doctor con Callo Mierda todos personajes de Conversación en la Catedral.
Cinco esquinas es una ficción lograda, nos extrae de la realidad, nos cuenta las aventuras y desventuras de un grupo de personajes que por casualidades de la vida verán sus caminos cruzarse.

Mitchel Ríos