Opinión

Mensaje oscuro

Hace poco comencé a leer un artículo (lo encontré por casualidad en el muro de una red social), me pareció, inicialmente, nada claro y oscuro en su mensaje. Asimismo, le faltaba desarrollar mejor su propuesta, si estaba pensado para un público determinado, yo no era parte de él. Sin embargo, mientras continuaba su lectura, decidí terminarlo (este texto no podría conmigo) y, de ese modo, al llegar a las líneas finales confirmaría que era tan malo como me pareció en un comienzo.
Conforme avanzaba en la lectura esta no mejoraba, sentí por un momento que estaba perdiendo el tiempo, aunque esto no era verdad, cuando se lee nunca se malgasta, en tanto, no sean textos de autoayuda.
Mientras recorría estos párrafos recordé que hace unos días me encontraba en una céntrica librería, de las más afamadas, me acerqué a un punto de información y le pregunté a la encargada en dónde podía encontrar un libro que buscaba, entre su nerviosismo (me dijo que era su primer día) y su poca pericia, me mandó a una zona en la que no lo pude encontrar, más bien me topé con varios libros motivadores, sentí que estaba en el lugar equivocado, el destino me estaba diciendo que ese día no encontraría el volumen deseado. Debido a esto (y que el local estaba demasiado desordenado) me decanté por retirarme y salir de ahí con las manos vacías, a pesar de que, en boca de la encargada, había dos ejemplares.
Esta reminiscencia me hizo notar que el texto no me estaba entreteniendo, en realidad me aburría porque no conseguía darme lo que esperaba, era demasiado denso, aparte de oscuro (como dije al inicio). Seguí poniendo todo de mí, no quería dejarlo a medias (siguiendo las indicaciones de mi orgullo), esperaba llegar a su cierre y tener una idea clara, más precisa, para decir que era un mal texto.
Pensaba en el autor de tal despropósito, en lo mal que se le daba escribir, de igual modo, sentía que no deberían dar cabida a improvisaciones (hacían perder el tiempo), en este tipo de espacios (RRSS). Así fui avanzando, hasta qué, como no hay mal eterno, llegué a su conclusión.
Pero al llegar al final, al encontrar el nombre del autor, me topé con el de uno de los que más admiro, en ese punto mi idea inicial cambió, fue como si lo que leí dejara de ser malo y pasara a ser bueno, ya no era tan olvidable, quizás quiso burlarse del público utilizando ese estilo, burlarse de quienes lo conocemos para que pensáramos que no siempre escribía bien.
Estas ideas surgieron tras conocer al escritor, y me comenzó a gustar, no era tan malo como me pareció al principio, en sus expresiones elementales, tendría que mejorar mi comprensión lectora, solo así se explicaría mi poco entendimiento, no siempre puedo captar a la primera lo que un texto me quiere decir, tendré que volver a leerlo, pero ahora con otros ojos, porqué ya sé quién es su creador.

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