Opinion

La seguridad me hace sentir inseguridad

Los últimos ataques terroristas están consiguiendo que la gente ya no vaya tranquila y se pregunte: ¿quiénes serán los siguientes?
Los gobiernos elevan el nivel de alerta antiterrorista en cada uno de sus territorios, la consigna: evitar que este tipo de atentados se repitan dentro de sus fronteras. Los procesos de prevención son más extremos y se observa a fuerzas de seguridad del estado en diferentes partes, especialmente: en estaciones de tren, aeropuertos y otros lugares con afluencia masiva de gente, puntos neurálgicos a la hora de velar por la tranquilidad de la población.
En el aeropuerto las medidas de seguridad son específicas y rigurosas. Hay diversos controles para acceder al área de embarque. El equipaje tiene que pasar por máquinas que verifican si transportan elementos extraños y los pasajeros se dirigen por otras que detectan metales, además del respectivo examen visual y táctil –controles necesarios para la tranquilidad de todos-. Después de estas comprobaciones, en la zona a la que solo tienen acceso los que van a abordar los aviones, nos encontramos con militares, estos se localizan dentro del recinto portando fusiles. Quizás sea un exceso este despliegue de fuerzas porque si tuvieran que entrar en acción serían más los daños colaterales que la eliminación de la amenaza en sí, por otro lado, nada nos asegura que uno de estos tipos no se vuelva loco y comience a disparar a diestra y siniestra, ocasionando más destrucción que bien. Lo mismo sucede en el área de embarque de los trenes, en especial en los AVE (alta velocidad española).
Los fanáticos están mellando nuestra calma y en poco tiempo conseguirán que no confiemos en nadie; será necesario ir armados para sentirnos resguardados y así, tendremos la idea de estar alejados de ese enemigo que puede estar en diversos espacios. Cualquiera puede radicalizarse si es alentado por la ideología incorrecta, sin embargo, debemos hacer nuestra vida, no podemos quedarnos encerrados –nuestra naturaleza no es vivir en cautiverio-, necesitamos socializar, además la gente encargada de defendernos tiene identificados a esos elementos que nos pueden dañar, no obstante, comprendemos que no estamos tan seguros como creemos o como quisiéramos, comenzamos a sentir miedo y contra el miedo no se puede hacer nada. Los terroristas están logrando que nos sintamos nerviosos, ahuyentan nuestra paz y nos impiden encontrar la tranquilidad que requerimos, haciéndonos creer que están en todos lados.

Mitchel Ríos