Creatividad

Parloteando

—¿Si ves en una pintura un mismo color repetido varias veces, dirías que es a causa de las limitaciones técnicas del artista?
—No vengas ahora con que eres artista…
—Si observas la cantidad de veces que repite un color cualquiera, pongamos que es el azul, el ojo entrenado no dirá que mal pinta, sino que se centrará y dirá: ¡Qué bien utiliza ese color!
—No hay punto de comparación, yo simplemente hablé sobre tus carencias lingüísticas, repites tantas veces lo mismo que saturas, puedo recitarte unas cuantas…
—Ves, me criticas porque uso los mismos términos una y otra vez, pero dejas de lado la maestría que pongo en llevarlas a la práctica.
—Podrás engatusar, mas no persuadir, tu argumentación tiene carencias y tu hacer también.
—No quiero tener carencias, tampoco trato de convencerte, cierto es que no sé persuadir, esas virtudes no me fueron dadas, tendré que adquirirlas con el tiempo.
—Difícil, no las suelen vender.
—No espero cometer simonía al querer adquirir las virtudes…
—Se te da muy mal lo de la religión…
—No se me da bien, ni mal, se me da de una forma corriente, es diferente…
—Tanta palabrería para no decir nada…
—No intento hacerlo, solo me expreso…
—Sí, la libertad de expresión y otras hierbas…
—Estamos en esta discusión por el solo hecho de indicarte algo obvio, pero tú, como buen cabezota, tratas de tener siempre la razón…
—Defiendo mis ideales, solo eso…
—Una cosa es defender lo que uno cree, otra, diferente, es hacerlo con modos nada agradables, ¿sabes lo que te quiero decir?
—Volviendo al tema de los colores y las palabras, no entiendo cómo puedes decir que mis redacciones no son buenas, por el simple hecho de repetir algunas palabras, creo que sería bueno que tomaras otra posición, imaginar que no me conoces y estás delante de un extraño, me parece que, al ser amigos, tus críticas no son objetivas, sé que pueden venir con muy buena intensión, sin embargo, es como si estuvieran cegadas…
—Te conozco, por eso sé que lo puedes hacer mejor…
—Esa frase es la que utilizan siempre para decir que lo que haces es una mierda, pero no quieren echar por tierra tu ego…
—No, no, sé que lo puedes hacer mejor, en serio…
—¿Entonces por qué la crítica a la forma en la que repito…?
—A ver, que compares repetir una palabra con repetir un color en un cuadro es risible, por no decir tonto. Una palabra, en tanto se encuadre en los convencionalismos de la lengua, no va a tener más que ciertos alcances (no puedes interpretarlos del modo que mejor te parezca). Hace un tiempo leí una disertación sobre por qué un perro es un perro, donde se daban razones para decir que el perro es denominado así por lo arbitrario de nuestro juicio, sin embargo, es cierto, una vez que se llama a un perro, perro, no puede ser gato, sencillamente porque ya lo encuadramos dentro de esos márgenes. A eso me refiero con lo de repetir un término demasiadas veces —se lee mal— suena cacofónico, por eso, menos es más, ¿qué ganas escribiendo cientos de palabras si a fin de cuentas todo se puede resumir en veinte?
—Ahora me vienes con ese rollo de «menos es más»
—En una ocasión un catedrático hizo escribir a sus alumnos lo que pensaban sobre un determinado tema (no recuerdo cuál); les dio un tiempo adecuado, al concluir, hizo leer a cada uno de los participantes sus escritos. De todas las redacciones se centró en una, a mí parecer era el mejor porque había escrito más que los demás, por lo menos, desarrollaba mejor sus ideas. Estuvo durante varios minutos exponiéndolo, cuando concluyó, el profesor nos dijo a todos: y esto señores, es la literatura, no está mal lo que ha escrito vuestro compañero, sin embargo, si analizan todo lo que ha redactado podrán darse cuenta de que no dice nada, da rodeos y no apunta a lo esencial. Si intentáramos hacer un análisis, oiríamos la voz de un tonto que es ruido y furia y no dice nada (el profesor era faulkneriano). Cuando concluyó su discurso me di cuenta, en primer lugar, que era mejor redactar poco y ser más directo, no repetir ideas innecesariamente y eso es lo que me sucede con lo que escribes.
—Esa es tu apreciación, sin embargo, no te fijes en las veces que me repito, repara en lo fácil que resulta leer mis texto, eso es lo esencial, si entiendes lo que quiero decir, es lo principal, no si me repito…

Mitchel Ríos